Relaciones tóxicas (II): historias reales.

08 Mar 2013
Las cosas no son siempre como parecen, pero tampoco como deseamos que sean.

Las cosas no son siempre como parecen, pero tampoco como deseamos que sean.

En terapia llevamos muchos casos de personas que están atrapadas en relaciones “asfixiantes”. Ayer una paciente describía perfectamente esta situación:

Mi marido es imprevisible, tan pronto está de buen humor como le cambia. Muchas veces, cuando tiene problemas laborales, yo se lo noto porque descarga conmigo. He descubierto en terapia que los insultos que me dedica, los necesita él para sentirse mejor. Cuando él me pisa, cree que queda por encima de mí y se siente mejor. Después, con la calma, se da cuenta y se siente culpable por tratarme mal”.

Otro paciente relataba esto:

Mi mujer me está chantajeando todo el día con el suicidio. Me da miedo hasta llevarle la contraria porque se perfectamente lo que vendrá luego: se tomará pastillas o me llamarán de una tienda que se ha desmayado… No se qué hacer, con ella no soy feliz, pero dejarla me da pena porque creo que sola no puede vivir, es muy dependiente de mi”.

El problema de los celos:

Mi pareja es celoso patológico. Me mira el móvil constantemente, facebook, twitter, correo electrónico. Pasa el día recriminándome cosas absurdas del tipo: Vi perfectamente como miraste a ese hombre alto que nos cruzamos en el portal de tu madre. Tu mirada ha cambiado y noto cuando piensas en otra persona. Cuando recibes mensajes de tus amigas, se que son en clave, en realidad son de hombres…”.

¿Qué hacer ante estas situaciones tan difíciles? ¿Terapia de pareja?

Generalmente pueden acudir a consulta la pareja, pero como psiquiatras y terapeutas, cuando detectamos psicopatología en uno de los dos, más allá del conflicto de pareja, en principio abordamos individualmente el problema.

En los tres casos reales anteriores, recomendamos terapia individual y en alguno de ellos iniciamos tratamiento médico.

Como de costumbre agradecemos vuestros comentarios y sugerencias, animándoos a que continuéis con nosotros.

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