Archive / Sexo

RSS feed for this section

Mi pareja casi nunca quiere sexo ¿qué puedo hacer?

16 Nov 2012

Más allá de problemas de pareja más profundos que tratamos extensamente en nuestro libro (capítulo 12), vamos a aportar ideas a tener en cuenta que puedan ayudar.

Es importante cuidar  nuestras rutinas, nuestra actitud en el día a día. No podemos pretender que nuestra pareja arda en deseo al llegar la noche, si durante el día no hemos cruzado apenas dos palabras, o una mirada cómplice o unas caricias de ternura que nos recuerdan: te quiero. Esta es una queja bastante frecuente: “no me abraza jamás, no me besa, no hay muestras de ternura y sólo se acerca amorosamente en busca de sexo”.

Volviendo a la actitud en general que también influye. Permitidme una comparación grotesca pero muy gráfica de dos escenas domésticas (los sexos y actitudes de los personajes son intercambiables):

¡Marge, no me molestes ahora, mi amor!

“Marido, sentado frente al televisor en el sofá apoyado sobre las lumbares porque el volumen de su abdomen no le permite sentarse en una posición normal. Cerveza en mano disfrutando de un partido de fútbol de su equipo preferido. De vez en cuando le observa su pareja de reojo y le descubre hurgando en su fosa nasal como en busca de un tesoro valioso. Cuando su pareja le pregunta algo, contesta con monosílabos, por supuesto sin mirarle y con un tono cortante dando a entender que le deje tranquilo” ¡Uhm, qué erótico y apetecible! ¿Verdad?

“Marido que llega a casa agobiado tras una larga y tediosa jornada laboral. Conforme llega a casa va pensando: ahora unos minutos de relax, cena tranquila, peli para desconectar y mañana será otro día. Pero al abrir la puerta, casi sin saludarse, su pareja sale a su encuentro y sin mediar palabra, mirada de cobra, le empieza a acribillar a preguntas sobre temas del seguro de la casa, le cuenta lo horriblemente mal que se han portado los peques y que ya no puede más, el tono de voz cada vez más alto porque nota que a su marido eso no le interesa en ese momento, ella rompe a llorar, él le grita, los niños se asustan….” ¡Esa noche sexo seguro!

Cuidemos nuestra actitud del día a día y recordad que el sexo no empieza en el dormitorio, sino mucho antes.

Espero os sea útil este post e incluso si lo ponéis en práctica, nos encantará saber si pequeños cambios os funcionan. Ya sabéis, mucha más información en el libro: Ysinembargotequiero. Claves para una buena vida en pareja”.

Por Olga Córdoba e Iñaki Vázquez

2 comentarios. Deja tu comentario →

Momento íntimo, solos tú y yo:

07 Nov 2012

De nuevo estamos aquí para hablar de sexo e intentar aportar ideas que os sean útiles.

Vamos a ponernos en situación: estás tranquilamente con tu pareja, tenéis la oportunidad de entregaros sexualmente, pero lleváis una semana extasiante de trabajo, con montones de preocupaciones y no encontráis la forma de encajar en ese estado físico y psicológico un encuentro sexual.

A la vez piensas: “deberiamos esforzarnos en este terreno tan importante para la pareja, lo tenemos un poco descuidado. Además cuando tenemos sexo nos sentimos mejor, con menos tensiones, más contentos…”

Ambiente sensual.

Bueno, pese al cansancio y el agotamiento, sacas fuerzas y moral y comienzas a imaginar el escenario que puede abrir las puertas al deseo:  luz tenue, música sugerente, velas que al arder desprenden un maravilloso aroma a vainilla, un aceite especial con perfume de rosas para comenzar con un suave y excitante masaje. Si a este escenario le añadimos una lencería sexy, y cualquier otra cosa que os apetezca y os divierta…ya cambia la percepción, incluso te olvidas de los problemas cotidianos y te dejas llevar. Vuestro dormitorio puede transformarse en un escenario perfecto que os prepara para abandonaros en brazos del placer.

Cuando comienza la relación sexual el tiempo se para, el pensamiento también, dejamos fluir nuestras sensaciones corporales sin ponerle cortapisas. Nuestra mente a veces es muy traicionera y en el momento más inapropiado puede traernos un pensamiento que nos aleja del momento de placer (“¿apagué el ordenador?, ¡no he respondido al cliente que me telefoneó!). Si os sucede, hacerlo consciente y deciros mentalmente que luego te ocuparás, todo puede esperar, ahora estás centrado en disfrutar. Ese momento que dedicamos al sexo es nuestro y, en la medida que sea posible, intentad aislaros del mundo.

Buena suerte ¡hoy es un día estupendo para ponerlo en práctica!

En el capítulo 12 de Ysinembargotequiero: “sexo, sexo y más sexo”, encontraréis muchas más claves prácticas para que incorporéis a vuestra vida sexual.

Si pensáis que este post puede ser de utilidad o interesante a personas de vuestro entorno, no dudéis en difundirlo. Asimismo, agradecemos vuestra participación activa, dudas, sugerencias, dado que es un tema que a veces cuesta hablar. Pues aquí podéis hacerlo, ¡ánimo!

3 comentarios. Deja tu comentario →

Sexo, sexo y más sexo (I)

31 Oct 2012

El deseo sexual

¿Es importante el sexo en la pareja?¿Qué frecuencia de relaciones sexuales se considera “aceptable”?           

A lo largo de los distintos post sobre sexo, intentaremos despejar dudas, aportando claves que puedan ayudaros a vivir la sexualidad de manera más libre y placentera, así como soluciones a los problemas más frecuentes.

Queremos comenzar con una rotunda afirmación: el placer sexual es necesario en las relaciones de pareja. La relación sexual en una pareja es un acto enormemente íntimo, de intercambio de afecto, ternura y placer. Es un vehículo inmejorable para que se diluyan tensiones entre la pareja y poder demostrar gratitud por ser amado y deseado.

Cuando la pareja consigue culminar la relación sexual con sus correspondientes orgasmos (ya os avanzamos que no es necesaria la simultaneidad), es el culmen de la satisfacción: sentir que eres capaz de dar placer al otro y sentirte tan deseado por tu pareja hasta conseguir esa intensidad de placer sexual, refuerza el vínculo amoroso como casi nada en esta vida.

¿Podemos hacer algo para mejorar nuestra sexualidad?

En la pareja, es imprescindible que cuidemos activamente esta parcela tan fundamental. Con el paso del tiempo, si no ponemos empeño, el deseo decae. La libido disminuye progresivamente y cada vez nos va dando más pereza, pudiendo alcanzar un preocupante grado de indiferencia. Esforzarse por mantenerse atractivo, además de ser inmejorable para la autoestima personal, ayuda a atraer el interés de tu pareja.

Alguna vez os recordaréis aconsejando a una amiga que os ha confiado que su pareja está distante, que ya no se sienten tan unidos el uno con el otro… y tú diciéndole: ”Ponte guapa, cómprate ropa más sexy, cambia un poco de look, usa lencería erótica, reconquista a tu pareja…”. También os reconoceréis aconsejándole a un amigo: “esfuérzate por ser más detallista, fíjate si está guapa y díselo. Escúchale atentamente cuando te cuente algo, ponte guapo y que note que te esfuerzas…”.

Introducir la seducción, juego, erotismo, fantasía y un punto de transgresión. Si lo previsible es aburrido en casi todos los órdenes de la vida, en el sexo también lo es.

Queremos haceros conscientes de que el sexo no empieza en la alcoba, sino mucho antes de meterse en la cama. El inicio del deseo sexual comienza a despertarse por el poder de nuestra mente, es más mental que físico, así que algo podremos hacer ¿no os parece?

¿Y cómo podemos despertar más nuestro deseo?

El Dr. Vázquez cocinando

Imagina que estás cocinando. Se trata de un plato que haces habitualmente y está buenísimo. Te encanta, es rápido y sencillo. Pero un día piensas que tal vez puedas, si no mejorarlo, sí darle un toque de sabor que lo haga diferente, más apetitoso, más novedoso. Primero piensas qué ingredientes podrías añadir, te imaginas qué aroma conseguirás, qué sabor tendrá, qué color le dará al guiso, la consistencia… Sólo con empezar a  imaginártelo ya se te hace la boca agua.

Así que te pones manos a la obra. Vas añadiendo uno a uno los ingredientes, cuchara en mano probando de poco en poco, saboreándolo, oliéndolo, disfrutando del sabor que vas consiguiendo. Si algo no te gusta, rectificas sobre la marcha: una pizquita de sal, un poco de vino tinto… Va desprendiendo aromas que estimulan tus jugos gástricos.

Tus sentidos van preparando tu cuerpo para cuando llegue el momento tan esperado: la hora de saborear definitivamente ese delicioso guiso que con tanto amor estás cocinando. ¡Es casi imposible que te salga mal cuando le pones tanto cariño y mimo!

¿No os recuerda en cierta manera al sexo? Si con vuestra pareja seguís los pasos anteriores, tenéis el éxito casi garantizado, porque existen dos ingredientes fundamentales: imaginación y cariño.

En los próximos post sobre sexo, seguiremos aportando buenas ideas para que podáis incorporar a vuestra vida sexual. ¿Os animáis?

5 comentarios. Deja tu comentario →