Hijos únicos: ventajas e inconvenientes

Hijo único

Existen muchos “mitos” alrededor de los hijos únicos.

Hay una tendencia a pensar que los hijos únicos son más caprichos y egoístas así como que tendrían más dificultad para relacionarse con otros niños o manejar los conflictos entre sus iguales. Pero esto obedece más a una creencia popular que a la realidad. Numerosos estudios confirman que no es necesaria la convivencia con hermanos o la rivalidad con estos a para que los hijos únicos aprendan a compartir, socializar y resolver los problemas de relación con normalidad. Estas funciones pueden ser perfectamente suplidas por los amigos y compañeros de colegio.

Algunas ventajas destacadas entre los hijos únicos son la capacidad para forjar una autoestima mayor, aprender a manejar mejor los momentos de soledad y fortalecer el carácter. También el hecho de recibir la atención y estimulación exclusiva por parte de los padres, lleva en muchas ocasiones a que los hijos únicos tengan un mayor rendimiento académico que los que tienen más hermanos.

Por otro lado existe el riesgo de que los padres vuelquen excesivas expectativas en estos hijos, llegando a abrumarles en ocasiones, y que si además no son satisfechas, sientan el peso de la decepción de sus padres.

En los tiempos que corren cada vez más personas se ven limitadas a una política de “hijo único”, no por deseo sino por la incapacidad económica de mantener a dos o más hijos. Pero también encontramos padres que conscientemente deciden no tener más hijos porque les parece “injusto” tener que dividir la atención. Es una opción personal que cada vez toman más personas, pero en nuestra opinión cuando nace un nuevo hijo, aunque la atención se divida inevitablemente, el amor se multiplica, y compensa esa menor atención.

Tener hermanos favorece además la capacidad de compartir y luchar por un puesto en la familia, y casi todas las personas agradecen de adultos tener hermanos con los que compartir los avatares de la vida.

En definitiva, aunque en general podemos pensar que tener más de un hijo ofrece algunas ventajas a lo lo largo de la vida, ser hijo único no implica ninguna problema (e incluso algunas ventajas como hemos visto más arriba) siempre y cuando no se caiga en un excesivo hipercontrol o volquemos expectativas excesivas en ellos.