La sinceridad en la pareja. Una situación real. Respuestas a este supuesto.

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Se dejaron arrastrar por la nostalgia.

No nos olvidamos que dejamos pendiente un tema sobre “la sinceridad en la pareja. Una situación real” (post del 30/11/2012).

¿Recordáis aquel supuesto que expusimos?

Era el décimo aniversario de tu promoción de la universidad. El reencuentro con antiguos amigos… allí está esa persona con la que siempre tonteaste… os besáis con cariño durante un rato.

Os dejáis arrastrar por la nostalgia y el recuerdo de aquello que pudo haber sido… Al terminar la noche os despedís con un abrazo sabiendo que cada uno volverá con su pareja para continuar su vida, y probablemente no os volveréis a ver.

Después os preguntamos: ¿y qué vais a hacer? ¿Se lo diréis a vuestra pareja? ¿Seréis sinceros con ella?

La respuesta más frecuente entre vosotros fue que no os parecía correcto sinceraros porque podíais crear un conflicto de pareja donde no lo hay.

Ahora compartimos nuestra opinión con vosotros:

Si la historia es tal y como os la expusimos, también pensamos que tiene poca importancia. Parece que el reencuentro con los compañeros y el contexto, ambiente…les hizo revivir experiencias y sentimientos del pasado como si no hubiese corrido el tiempo. Se trasladaron automáticamente a ese periodo de sus vidas, dejándose llevar por el momento, olvidando el presente, y cuando al día siguiente lo piensan ¿qué sucede?

Somos partidarios de contextualizar lo que ha pasado y entender lo sucedido tal y como fue. Lo sucedido carece de importancia y de trascendencia alguna para sus parejas actuales. Nada tiene que ver con cómo están cada uno con sus respectivas parejas.

Además analicemos un momento las consecuencias que puede traer un “ataque de sinceridad” con tu pareja:

Decides ser sincero ¿por qué y para qué? Serían las dos preguntas a responder en primer lugar.

Si tras reflexionar concluyes que la necesidad de sincerarte parte de un sentimiento de culpa por lo sucedido, aunque entiendes que fue una tontería, que ni siquiera vais a volver a veros… es mejor que demores la decisión de hablar con tu pareja y que contengas el impulso. Tal vez simplemente necesitas dejar de sentirte mal. Pero debes pensar en el posible impacto emocional que puede tener para tu pareja y las consecuencias para vuestra relación, cuando realmente lo consideras un hecho aislado y sin importancia.

Si temes que se entere y prefieres decírselo tú, también debes sopesar las consecuencias y tal vez no anticiparte. Si se entera, puedes explicarle que no tuvo ninguna trascendencia y por eso mismo ni se lo contaste.

También, algunas personas pueden usar lo sucedido a modo de arma arrojadiza en una discusión o para provocar celos, lo que consideramos completamente negativo y desaconsejable.

Puede parecer contradictoria nuestra opinión, cuando a lo largo de todo el libro “Ysinembargotequiero”, repetimos incesantemente: “hablar, hablar y hablar”. Pero hay que hablar para resolver problemas, no para crearlos. Y muchas veces es preferible la prudencia y saber esperar, que desahogarse simplemente para quedarse uno tranquilo sin tener en cuenta los sentimientos de la persona que tenemos en frente.

Nuevamente reabrimos el debate con nuestro punto de vista. Os animamos a que participéis. Un saludo afectuoso a todos vosotros.