¿Nos enamoramos por azar? ¿Y si no es de la persona adecuada?

Aunque enamorarse parece algo casual, cosas del azar, que te lo encuentras sin buscarlo y que parece magia, la verdad es que existen etapas de nuestra vida que nos predisponen a ello, durante las cuales estamos “a riesgo” de enamorarnos. Nos referimos a momentos en los que atravesamos por situaciones difíciles.

¡Contigo al fin del mundo!

Son los periodos en que pasamos por algún tipo de crisis personal, como por ejemplo una etapa de crisis con tu pareja, o una ruptura sentimental reciente, o la famosa crisis de los cuarenta… Estas situaciones hacen que nos sintamos desorientados o algo perdidos y es el momento idóneo en el que puede cruzarse alguien en nuestro camino, del que nos enamoraremos perdidamente, y con gran rapidez desaparecerá esa incómoda sensación de inestabilidad. Así, el hecho de que el enamoramiento sea un proceso que nos viene dado desde fuera, incontrolable a la razón y que en ocasiones nos sorprende en un momento vital de especial vulnerabilidad, puede acarrear el riesgo de que nos enamoremos de “la persona equivocada”.

Virtualmente, podríamos enamorarnos casi de cualquier persona y, entonces, ¿cómo saber si es la persona adecuada? ¿Y si ya estoy enamorado/a y no me conviene, qué puedo hacer?

En este mismo sentido, y aunque nos duela y cueste admitirlo, las opiniones de la gente que nos quiere (familia y amigos) son dignas de tenerlas en consideración.
Si nosotros no nos damos cuenta de que la relación no va bien, esta situación es con seguridad evidente para nuestro entorno. Es difícil, pero útil, tratar de dar un voto de confianza a los consejos y opiniones de nuestros familiares y amigos (¡ojo! exclusivamente los más cercanos y de mayor confianza) respecto a nuestra relación.
Si por un instante podemos abstraernos y ponderar con una cierta objetividad lo que nos dicen las personas que más nos quieren, quizá podamos tomar conciencia de cosas que no vemos, o no queremos ver, y las podamos corregir. No tengas miedo de plantearte seria y sinceramente las opiniones de tu entorno más íntimo, probablemente están en lo cierto, aunque te duela.

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